Vol.
42

126
2016
14. Reseña Bianchetti

Ciudades intermedias en Chile. Territorios olvidados

Francisco Maturana y Andrés Rojas (Eds.) Santiago de Chile: RIL Editores, 2015. 257 pp

La ciudad como objeto de estudio puede ser abordada desde múltiples disciplinas, desde la sociología y la antropología urbana a la ciencia política, desde la arquitectura y la geografía hasta el diseño y la ingeniería, solo por nombrar algunas. Sin embargo, cada vez es más visible que el componente político-social (entendido este tanto desde la estructura administrativa como también en relación con las prácticas sociales que se expresan en el territorio), es fundamental para comprender el comportamiento de las ciudades en los distintos países latinoamericanos, como también en gran parte del resto del mundo. Es por ello que parece razonable abordar la ciudad desde el trabajo interdisciplinario, permitiendo una comprensión de un fenómeno que, en el sentido dado por Edgar Morin, se presenta “complejo”.

Ciudades intermedias en Chile. Territorios olvidados, es un libro compuesto por diez artículos de diferentes autores que abordan algunas de las problemáticas que presentan las ciudades de tamaño medio en Chile, las que pueden ser comprendidas tanto desde la perspectiva político-administrativa como de la socioterritorial. El libro se divide en dos partes. La primera, titulada “Elementos teóricos para la comprensión y estudio de las ciudades intermedias”, discute en torno a las principales herramientas conceptuales empleadas para el análisis de este objeto de estudio. En el artículo inicial, François Taulelle analiza el concepto de ciudad media, donde destaca dos elementos que debiesen contemplarse en su definición: en primer término, la oposición a la metrópoli, y por otra parte, su posición en la jerarquía urbana en el contexto nacional mayor. Este artículo se ve complementado por el siguiente, titulado “¿Ciudad media o ciudad intermedia? Evolución conceptual y estudio en Chile”, escrito por Francisco Maturana, en el que se establece la relatividad del concepto, dada la disímil composición poblacional y administrativa de los países en el continente y en el mundo, lo que obliga a definir las ciudades medias o intermedias en relación con el contexto geográfico-administrativo en el que estas se encuentran insertas. El tercer artículo, de Andrés Rojas, Francisco Maturana y Mauricio Morales, “Evolución histórica de las ciudades intermedias en el siglo xx: crecimiento, jerarquía y funcionalidad”, destaca la manera en que las ciudades intermedias en Chile crecieron en dependencia de la actividad económica que preponderaba en cada una de ellas. Subrayan los autores que “a simple vista queda demostrado que el proceso industrializador acentuó los desequilibrios espaciales existentes en el posicionamiento de las ciudades chilenas” (p. 57). Si bien destacan casos de ciudades intermedias importantes en la escala nacional, parece ausente en el análisis lo sucedido con las urbes intermedias de carácter agrícola y el análisis respectivo en torno al modo en que la agroindustria afecto su crecimiento poblacional y económico. Por otra parte, la carencia de datos oficiales del fallido censo chileno del año 2012 impide que el análisis pueda ser más completo y exhaustivo en relación con la temática abordada. En el cuarto artículo, titulado “Ciudades intermedias y municipalidades: la carencia de un gobierno”, Camilo Vial Cossani realiza una importante revisión conceptual relacionada con el modo en que las municipalidades (órgano central de la administración comunal) se articulan en términos administrativos con el resto del aparato público. Aun cuando se trata de un texto que entrega suficiente información sobre la manera en que las ciudades intermedias son gobernadas por las municipalidades y por el resto de la estructura estatal regional, resalta la idea de la necesidad de crear una estructura supramunicipal para aquellos lugares donde el municipio debe abarcar funciones que van más allá de los límites comunales, cuyos casos podrían estar representados por lugares de conurbación o incluso territorios más amplios. Al respecto señalan:

El diseño institucional debe ser de mayor sofisticación en la medida que aumenta la complejidad de la ciudad. Ese es el caso no solo de las áreas metropolitanas (Santiago, Valparaíso y Concepción), sino también de conurbaciones, como varios casos de ciudades en Chile: Iquique-Alto Hospicio, La Serena-Coquimbo, San Antonio, Rancagua, Chillán-Chillán Viejo y Temuco-Padre Las Casas (p. 101).

En el quinto artículo, escrito por Carolina Martínez y titulado “Análisis y gestión de riesgos naturales en ciudades intermedias y localidades pequeñas en Chile”, la autora realiza un importante aporte conceptual en relación con el término “riesgo natural”, como también integra una interesante relación entre el capital social movilizado por los grupos o comunidades y la capacidad de resiliencia social para resistir un desastre o una catástrofe natural. En este sentido, observa una relación directamente proporcional entre capital social y resiliencia social, que no se debe dejar de considerar al momento de planificar y gestionar el riesgo de catástrofes en ciudades intermedias y pequeñas. Subraya también la necesidad de diseñar instrumentos específicos que permitan gestionar el riesgo en este tipo de ciudades, las que según su opinión, estarían en un real abandono en este ámbito.

La primera parte del libro culmina con el artículo “Procesos de deterioro urbano en ciudades intermedias en Chile: una propuesta metodológica”, de Paulina Terra Rosas, en el que realiza una clara propuesta de indicadores e índices para analizar el deterioro urbano en las ciudades intermedias. Aun cuando su propuesta es concreta, destaca la necesidad de que este análisis sea complementado por métodos cualitativos que permitan abordar la globalidad del fenómeno:

No se puede enfocar la investigación únicamente en el resultado que otorgan estos indicadores, debido a que, en primer lugar deben ser verificados con trabajo en terreno (para evaluar si se condicen con cómo se da el fenómeno in situ) y posteriormente deben ser complementados con análisis cualitativo, ya que por sí mismos no son capaces de explicar el fenómeno en su totalidad (p. 134).

La segunda parte del libro, “Casos de estudio”, aborda una serie de fenómenos concretos que se están registrando en algunas ciudades intermedias chilenas. Comienza con el artículo de Marcelo Lufin y Miguel Atienza titulado “El papel de las ciudades intermedias en la red de flujos de conmutación en Chile”, donde se analiza cuantitativamente este fenómeno, entendido como “el viaje de ida y vuelta que el trabajador realiza entre su residencia y su lugar de trabajo” (p. 153). Entre los principales hallazgos, los autores destacan las ciudades de Antofagasta y Temuco en su importante función en la estructuración del sistema global de flujos:

La primera atrae flujos significativos de conmutantes de al menos otras seis ciudades intermedias del país, lo que probablemente se relacione con la importancia de la conmutación a larga distancia vinculada con la actividad minera. Temuco, pese a su carácter estructurante dentro del sistema, mantiene vínculos más débiles con otras ciudades intermedias (p. 173).

Por otra parte, señalan que también es significativa la relación que se establece entre algunas ciudades intermedias del Norte Grande y del Norte Chico, vinculadas principalmente con Santiago. Concepción, por otro lado, es más bien considerada una “ciudad articuladora con algunas zonas intermedias de la zona centro sur del país” (ídem).

El siguiente artículo, “La conurbación Rancagua-Machalí: un desarrollo marcado por la influencia macrometropolitana y la actividad minera”, escrito por Cristián Henríquez, Federico Arenas, Jorge Qüense y Gloria Naranjo, examina el crecimiento y las transformaciones de la conurbación, producto de su relación con el área metropolitana de Santiago y, principalmente, de la actividad de la mina El Teniente, cuyas consecuencias económicas propiciaron el desarrollo de Machalí, consolidándolo como un espacio residencial medio-alto. Los autores dejan planteada la interrogante respecto a lo que sucederá con el futuro proyecto Nuevo Nivel Mina, que amplía la producción y podría significar el arribo de nuevos trabajadores provenientes de otras ciudades y, con ello, la reconfiguración del espacio urbano.

El tercer artículo de esta segunda parte se denomina “La gobernanza de las ciudades intermedias (aspectos teóricos y prácticos): los casos de Copiapó, Talca y Punta Arenas”, cuyo autor es José Hernández Bonivento. En él plantea la necesidad de analizar la gobernanza en ciudades intermedias a través de los casos mencionados. Aquí el debate está centrado tanto en el análisis como en los desafíos que a futuro deben enfrentar los municipios, en términos del involucramiento de la comunidad en el conocimiento de la información pública y la participación en las decisiones locales. Destaca que se ha avanzado en términos de la transparencia pública exigida por la ley, no así en cuanto a un gobierno abierto que facilite una interacción constante con los ciudadanos. El autor reconoce, finalmente, la necesidad de profundizar las investigaciones en este ámbito en otras ciudades intermedias del país.

Por último, el libro culmina con el artículo titulado “El patrimonio en las ciudades intermedias: una dimensión frágil. El caso de Curicó”, de la autoría de Pablo Rojas y Andrés Rojas. Los autores analizan, desde una perspectiva histórica, el auge y deterioro del patrimonio arquitectónico en la ciudad chilena de Curicó. Entregan argumentos vinculados a las políticas económicas neoliberales que han privilegiado en las últimas décadas un uso comercial de espacios que pudieron haber sido conservados, dado su carácter patrimonial. En este sentido, queda para el lector expresada la necesidad de contar con mayores herramientas técnicas y legales que protejan este tipo de patrimonio que otorga identidad a una comunidad, dado que las políticas económicas actuales no priorizan su conservación.

El libro Ciudades intermedias en Chile. Territorios olvidados puede considerarse un aporte en cuanto al debate de algunos conceptos centrales para el análisis de este tipo de ciudades, como también en términos de posicionarlas en tanto objeto de estudio. Si bien existen ideas de carácter propositivo, estas asumen un rol secundario en el recorrido por los artículos. Como todas las aproximaciones incipientes que abarcan distintas dimensiones involucradas en torno a una unidad de análisis, el libro deja muchos desafíos plateados para futuras investigaciones, tanto desde lo metodológico –donde se realiza una mención constante a la imposibilidad de contar con los datos precisos del censo del año 2012–, como también en términos de la integración de las disciplinas para el estudio de la complejidad de las ciudades intermedias. No obstante lo anterior, la publicación puede considerarse un estímulo para profundizar la producción de nuevos conocimientos de estos “territorios olvidados”, tan necesarios para el funcionamiento de la macroestructura nacional.

Andrés Bianchetti Saavedra.
Universidad San Sebastián, Concepción, Chile.

e-mail: abianchettis@docente.uss.cl

vol 42 | no 126 | mayo 2016 | pp. 295-298 | reseñas | ©EURE

issn impreso 0250-7161 | issn digital 0717-6236

Bianchetti Saavedra, A. (2016). Ciudades Intermedias en Chile. Territorios Olvidados. Revista EURE - Revista De Estudios Urbano Regionales, 42(126).